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Tinta Roja, Revista de tango, 9 de Febrero de 2012




Centro Cultural de la cooperación

Digamos las cosas como son: ¡la autotitulada “Santa Milonga” tendrá mucho de milonga, pero no tiene nada de santa! Es una gran impostura. Se trata más bien de una asociación iconoclasta, destinada a fomentar la sensualidad entre el público incauto que llega a sus recitales. Su técnica es sencilla: estando el espectador desprevenido, comienzan a seducirlo con sutiles melodías, muchas veces conocidas, pero ejecutadas con maliciosos cambios de tempo, y valiéndose de sus instrumentos con diabólica habilidad y maña llegan a apoderarse de la mente y de los sentimientos de sus víctimas.
Es allí que interviene el anzuelo, o mejor dicho la carnada, encarnación rioplatense del Angel Exterminador, para invocar lejanos espíritus al ritmo cautivante de candombes y milongas, hasta que el oyente cae rendido al hechizo. Esto ocurre infaliblemente, cuando el embriagador angel se zambulle en la Milonga en rojo y lanza, en un grito desgarrador, las palabras mágicas:


“¡ Saaaaaandia calaaaaaada !”

Hay que recordar que La Santa Milonga constituye una ”banda” -literalmente- integrada por un tal Corbani, alias “Pata”, experto en hacer sonar cajones y reconocido golpeador de parches; junto a otro individuo rápido con los dedos, que dice llamarse Mariano Antonio y tocar el contrabajo; y a un tercer personaje, Juan Martín Scalerandi, que se hace pasar por guitarrista, con bastante éxito, hay que reconocerlo. Aunque ninguno de los tres alcanza la peligrosidad del Angel Exterminador: Eugenia Vidal.

Por Carlos Zito






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Tinta Roja, Revista de tango, 2 de Diciembre de 2011


2º Festival de Tango de la República de La Boca.
  
          Eugenia Vidal, angel exterminador.


Pero a continuación los decibeles dejaron paso a la sutileza arenosa de La Santa Milonga. Y el viento trajo un extraño lamento, en la voz de Eugenia Vidal, con Garúa primero, y luego con una versión de Pasional que dejó al público con el tango de Soto y Caldara clavado como un puñal en la carne. Siguiendo con su amorosa masacre de la concurrencia, el ángel exterminador le asestó a traición el pregón de la Milonga en rojo, con una voz que dejó sin voz a más de uno. O sea, que si la ven anotada en algún programa a la Eugenia Vidal, pueden estar seguros que pasarán un muy buen rato en su compañía.

Por Carlos Zito




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Fractura Expuesta , 18 de mayo de 2009

Los Porteñitos
  
Formada por Eugenia Vidal en voz, Juan Martín Scalerandi en guitarra y arreglos, Mariano Antonio en bajo y contrabajo y Alberto “Pata” Corbani en cajón y tambor de candombe, La Santa Milonga es un grupo que aborda al tango en clave “rioplatense”. Con un repertorio todavía integrado por clásicos, la novedad de este grupo es la manera en que los aborda porque, a lo intimista de la instrumentación, se le añade cierto aire campero en los arreglos de guitarras y un plus de energía sembrado por una percusión que incluso llega a modificar, en algunas canciones, los ritmos de las partituras originales.

Mas allá de eso, entre las mas rítmicas interpretaciones de algunos clásicos como “El último café” (Stamponi - Castillo) o “Como dos extraños” (Laurenz - Contursi), aparecieron otros momentos decididamente intimistas como la emotiva versión de “Vieja Viola” (Correa) interpretada por Eugenia Vidal y la guitarra de Juan Martín Scalerandi, en un auténtico chamuyo de voz e instrumento.

Si bien el abordaje “rioplatense” del tango es parte fundamental de esta propuesta, otro de los aciertos que resaltan el trabajo de este grupo es la decisión de no abandonar la expresividad propia del tango más clásico en el decir de las letras que encara Vidal, evitando el estilo vocal más “moderado” en que recaen otros grupos que se engloban en este estilo.

No obstante, la perla de La Santa Milonga es seguramente la inclusión del ritmo de murga porteña en las increíbles versiones de los tangos “En un feca” (anónimo) y “Silbando” (Piana - Castillo). Este último, acompañado en los coros por integrantes de la murga “Garufa de Constitución”, junto al “Pitu” Frontera (de la murga “Zarabanda Arrabalera”) que recitó una emotiva glosa de retirada, cerró la presentación en un mix de euforia y nostalgia.


Por Sebastian Linardi

Fuente: FRACTURA EXPUESTA